¿Por qué practicar yoga seis días de la semana?

Por Debbie Zermeño

Posiblemente has oído alguna vez que lo recomendable en yoga es practicar seis veces por semana. ¿Por qué seis? ¿Por qué no dos o cuatro?

Yoga es la ciencia que nos permite poder despegarnos de los pensamientos no esenciales que rigen nuestras vidas y con los cuales no nos identificamos. Practicar yoga nos expone a sensaciones, pensamientos y emociones que no sabíamos que estaban ahí; nos deja en estado de alerta todo el día, con una conexión diferente con nosotros mismos. Mientras más práctica, más consciencia; mientras más consciencia, más aceptación, y mientras más aceptación, mayor poder de evolución.

En la práctica tradicional del ashtanga vinyasa yoga, se practica seis días de la semana descansando los días de luna llena y luna nueva.

Mi consejo para lograr esta práctica es dejar de ver el yoga con el “approach fitness” que le hemos dado y transformarlo en tu vitamina de todos los días. Al hacer ese sutil cambio ganarás constancia y regularidad en tu práctica. Una práctica espiritual diaria, en la que te tomas el tiempo para realmente conectar contigo mismo internamente, requiere dedicación. Practicar seis días a la semana desarrolla el tipo de mente que se necesita para progresar en el camino interno del yoga. Así, los resultados llegarán más rápido, tanto en la parte espiritual como en la física. Pantajali dice que “mientras más fuerte y sólida sea nuestra práctica, más cerca estamos del samadhi”.

Físicamente, los resultados y los avances también se verán reflejados antes. En un nivel puramente físico, la práctica será muy retadora. Harás las mismas posturas más seguido, por lo que verás resultados más rápido, crearás más fuerza, sentirás más flexibilidad y tendrás más estabilidad, a diferencia de cuando tu práctica es una o dos veces por semana. De hecho, los alumnos que sólo practican una o dos veces por semana constantemente se topan con las mismas complicaciones con las que se encontraron en su práctica anterior.

El dolor muscular de practicar seis días de la semana estará presente, eso seguro, pero se sentirá como otro tipo de dolor. En sánscrito se le llama tapas, que literalmente significa calor, pero también se entiende como disciplina, esfuerzo y aceptación del dolor que nos lleva a la purificación. Practicar seis días de la semana acelera la purificación del cuerpo y erradica la debilidad y la rigidez, por lo que el resultado llega más rápido, a través de fuerza y flexibilidad tanto en el cuerpo como en la mente.

Muchas veces me han dicho adicta al yoga. ¿Adicta? Tal vez. Yo lo prefiero ver como un ritual de devoción, especialmente hacia mí. En los yoga sutras, Patanjali nos dice que si queremos llegar al samadhi tenemos que practicar con devoción. La devoción y la adicción pueden parecerse, pero sus energías son distintas: la adicción trae consecuencias negativas, mientras que la devoción viene del amor y sus consecuencias son positivas. Nadie más que cada uno de nosotros podemos saber si somos adictos o devotos.

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